
Ante la reciente negativa de la posibilidad de presencialidad por parte de ADOSAC, los responsables de los jardines manifiestan argumentos totalmente opuestos: “Tenemos el protocolo ratificado, y necesitamos de la presencialidad. Las clases virtuales no son lo mismo”, explica Karina, titular de uno de los jardines maternales a WOU.
“Necesitamos que los chicos vuelvan, que nos dejen demostrar que cumplimos con los protocolos, que hemos renovado las instalaciones en pos de evitar contagios y siguiendo las normas y cuidados recomendados por Salud”.

El jardín granja “La Taperita” mantiene una deuda millonaria con los propietarios del inmueble, debido a la imposibilidad de afrontar semejante importe. “Tenemos una deuda de un millón de pesos, y solo nos queda la esperanza de abrir para poder afrontarla” informaron sus autoridades.
Uno de los jardines maternales más reconocidos de la ciudad, no pudo aguantar la situación y tuvo que cerrar. Mi Pequeño Mundo, contaba con 12 trabajadores que dependían de la actividad del lugar y al no tener posibilidad de apertura, no pudo solventar la continuidad del personal. Con más de 20 años de funcionamiento, Mi Pequeño Mundo anunció el cierre definitivo el año anterior.
Registro poco frecuente: apareció un búho magallánico en el sector Río Chico La presencia de un tucúquere o búho magallánico en
Fuego y tensión en Zapiola y Estrada: las llamas arrasaron una casa y afectaron una propiedad lindera El siniestro ocurrió durante
La UNPA Río Gallegos retomó actividades y abrió inscripciones para el ciclo 2026 Tras el receso de verano, la Unidad Académica