INSEGURIDAD Y RECLAMO VECINAL
Vecinos y comerciantes obligaron a irse de El Chaltén al hombre que robó un comercio
El sujeto había sido aprehendido luego de que la Policía encontrara en su carpa los elementos robados, pero el Juzgado ordenó solo fijar domicilio. Ante la falta de una detención, los damnificados le compraron un pasaje y lo vigilaron hasta que abandonó la localidad.

El robo ocurrido durante la madrugada del domingo en un comercio céntrico de El Chaltén continúa generando repercusiones y sumó nuevos detalles sobre lo sucedido tanto antes como después de la intervención policial.
Según pudo reconstruir este medio, fueron los propios dueños del local damnificado, junto a vecinos y comerciantes, quienes realizaron un seguimiento informal del sospechoso tras detectar el ilícito. El hecho salió a la luz cuando una empleada llegó a abrir el comercio y se encontró con dos turistas extranjeros dentro del local, quienes aseguraron que la puerta estaba abierta. Al revisar el lugar, se constató que el acceso había sido forzado y que faltaban distintos elementos.

A partir de testimonios de vecinos, los comerciantes lograron identificar a una persona que había sido vista saliendo del local con objetos en su poder. El seguimiento condujo hasta un camping de la localidad, donde el sospechoso se encontraba alojado en una carpa. Tras dar aviso a la Policía, efectivos realizaron una requisa y hallaron mercadería, dinero y pertenencias robadas, ocultas en el interior del refugio.
El hombre fue aprehendido y trasladado a la comisaría, donde se dio intervención al Juzgado con asiento en El Calafate. Sin embargo, la autoridad judicial dispuso únicamente su identificación, fijación de domicilio y la apertura de una causa, sin ordenar su detención. Desde la Policía explicaron que, sin una orden judicial, no podían obligarlo a abandonar la localidad.
La resolución generó malestar entre comerciantes y vecinos, quienes decidieron actuar por su cuenta. Según se informó, los damnificados le compraron un pasaje de colectivo, le proveyeron comida y organizaron una vigilancia vecinal durante toda la noche, para asegurarse de que efectivamente dejara El Chaltén.
Durante ese lapso, el hombre —oriundo de la provincia de Tucumán, que se encontraba trabajando de manera temporaria para un prestador turístico— intentó alejarse hacia la zona del río, pero fue interceptado y obligado a regresar a la terminal. Finalmente, abordó un colectivo con destino a El Calafate alrededor de las 3 de la madrugada, bajo la atenta mirada de los vecinos.
El micro arribó a El Calafate cerca de las 6:20. Personal de la terminal confirmó la llegada de un individuo con las mismas características, portando una carpa amarilla y una mochila rosa, elementos que habían sido difundidos previamente. La Policía de El Calafate fue notificada sobre los antecedentes del sujeto y el robo cometido horas antes.
El episodio reavivó el debate sobre seguridad, respuestas judiciales y el rol de la comunidad en localidades turísticas pequeñas, donde los hechos delictivos generan un fuerte impacto social.