Aunque en enero quedó alineada con el índice general nacional, la Patagonia acumuló la mayor inflación interanual del país, impulsada por vivienda, servicios y alimentos. Aceite, carne y huevos lideraron las subas, mientras que el arroz fue el único producto que bajó de precio.

La Patagonia volvió a ubicarse como la región más cara del país al registrar una inflación interanual del 33,4%, según el último informe del INDEC correspondiente a enero de 2026. El dato se ubicó un punto por encima del promedio nacional, que fue del 32,4%, y consolidó al sur argentino en la cima del ranking de aumento de precios acumulados en los últimos doce meses.
En la medición mensual, el índice de precios mostró un incremento del 2,9%, tanto a nivel nacional como en la región patagónica. En este tramo puntual, la Patagonia quedó alineada con el promedio general, mientras que el Noreste argentino encabezó las subas del mes con un 3,8%.
Sin embargo, al observar el comportamiento anual, la región volvió a destacarse por encima del resto del país, con una inflación sostenida que impacta de manera directa en el costo de vida de los hogares patagónicos.

En el desglose por rubros, el informe del INDEC reveló que Educación lideró los aumentos interanuales con un 82,5%, seguido por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que acumuló un 59,5%. En tercer lugar se ubicó Transporte, con una suba del 38,2%.
Durante enero, el rubro Vivienda y servicios volvió a ser determinante en la región, con un incremento del 4,4%, reflejando el fuerte peso de las tarifas y los costos fijos en el sur del país. Le siguieron Comunicación, con un 3,7%, y Alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron 3,4%.

En el relevamiento de productos de la canasta básica, el aceite de girasol encabezó las subas interanuales con un aumento del 49%. Detrás se ubicaron la carne picada común, que registró un incremento del 35%, y la docena de huevos, con una suba del 32%.
En el caso de la carne picada, el precio promedio pasó de $8.130 en enero de 2025 a $11.005 por kilo en enero de 2026, reflejando el impacto sostenido en el consumo cotidiano.
En el otro extremo, el arroz blanco simple fue el único producto con variación negativa: bajó un 11% interanual, al descender de $2.998 a $2.673 por kilo, convirtiéndose en la excepción dentro de la canasta.
Entre los alimentos que menos aumentaron se encuentran los fideos secos tipo guiseros (12%), la leche en sachet (13%) y la harina de trigo común (13%).
A nivel nacional, el índice de enero volvió a ubicarse por encima de las proyecciones oficiales, que estimaban una inflación cercana al 2,5%. Con el 2,9% registrado, el indicador acumuló ocho meses consecutivos sin perforar el piso de los dos puntos mensuales.
Especialistas advierten que el impacto real podría ser mayor debido a la metodología de medición vigente, basada en una canasta de consumo desactualizada, donde el peso de los servicios es menor al que efectivamente enfrentan los hogares, una situación que afecta especialmente a la Patagonia.
Con servicios más caros, alimentos en alza y un costo de vida históricamente elevado, el sur del país volvió a quedar en el centro del mapa inflacionario, con una presión constante sobre los ingresos familiares.
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