REFORMA LABORAL, SESIÓN CLAVE EN EL SENADO
Con votos negociados y rechazo gremial, el Senado trata la reforma laboral impulsada por el Gobierno
Mientras el oficialismo confía en alcanzar la media sanción tras acordar con gobernadores y sectores aliados, centrales obreras se movilizan frente al Congreso para rechazar el proyecto. El Gobierno desplegó un megaoperativo de seguridad ante una jornada de alta tensión política y social.

Este miércoles desde las 11 de la mañana, el Senado de la Nación debate el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, en una sesión marcada por intensas negociaciones políticas y una masiva movilización sindical en rechazo a la iniciativa.
Desde temprano, la CGT y las centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) convocaron a una manifestación frente al Congreso, con un cese parcial de actividades desde las 13 horas para garantizar la participación en la protesta prevista para las 14:30. Si bien no se anunció un paro nacional, las medidas impactan en sectores clave como el transporte, la actividad portuaria, el sector marítimo y la aviación comercial, con vuelos afectados por la adhesión de pilotos y aeronavegantes.
Las jornadas de protesta comenzaron este martes en Rosario, donde gremios de distintos sectores encabezaron una multitudinaria marcha como antesala de la discusión parlamentaria.
En paralelo, el oficialismo se muestra confiado en lograr la media sanción del proyecto, luego de semanas de negociaciones con gobernadores y sectores sindicales. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aseguró que el texto final incluye 28 modificaciones consensuadas, entre ellas la eliminación del artículo vinculado al Impuesto a las Ganancias, un punto que generaba fuerte resistencia en las provincias.
“Es la reforma más importante de los últimos 50 años”, afirmó Bullrich, quien evitó anticipar posibles sorpresas durante la votación, pero destacó el respaldo de 44 senadores al texto acordado, que aún no fue difundido en detalle a los bloques opositores.
Desde el sindicalismo, el rechazo fue contundente. El diputado nacional y secretario adjunto de SMATA, Mario “Paco” Manrique, advirtió que la reforma “solo busca facilitar los despidos y debilitar las protecciones legales de los trabajadores”. Además, cuestionó la lógica del proyecto al sostener que “sin producción y consumo, ninguna reforma laboral va a generar empleo”.
Ante la magnitud de la protesta, el Gobierno dispuso un amplio operativo de seguridad, con el Congreso vallado y un fuerte despliegue de fuerzas federales, en una jornada que combina debate legislativo, conflicto social y un escenario político de alta sensibilidad.
La sesión en la Cámara alta se desarrolla en un clima de expectativa e incertidumbre, donde el resultado legislativo podría marcar un punto de inflexión en las relaciones laborales, mientras la calle expresa un rechazo que promete mantenerse más allá del recinto.