Escuchá WOU RADIO en vivo!

Top
Image Alt

HAMBRE, MINERÍA Y GRIETA PROPIA: EL OFICIALISMO EMPIEZA A PARTIRSE

  /  Política   /  HAMBRE, MINERÍA Y GRIETA PROPIA: EL OFICIALISMO EMPIEZA A PARTIRSE

HAMBRE, MINERÍA Y GRIETA PROPIA: EL OFICIALISMO EMPIEZA A PARTIRSE

ENTRE REGALÍAS Y HAMBRE: JARA PONE EN AGENDA LA CRISIS Y MARCA DISTANCIA DENTRO DEL OFICIALISMO

Con un discurso crudo y sin filtro, el diputado de Las Heras pidió aumentar la participación del Estado en la renta minera y encendió una señal política que empieza a incomodar dentro del propio esquema de Ser.

No fue un discurso técnico ni pensado para quedar bien. Fue, más bien, una intervención atravesada por la urgencia. Jara tomó la palabra en la Legislatura y eligió no hablar en términos abstractos. Habló de lo que ve, de lo que le cuentan y de lo que —según dijo— se vive todos los días en la zona norte de Santa Cruz.

En ese contexto, impulsó una iniciativa que busca modificar el esquema de ingresos de la provincia vinculados a la actividad minera. La propuesta apunta a elevar el porcentaje de regalías que percibe el Estado y, a partir de ahí, redistribuir esos recursos hacia los municipios. La lógica es sencilla: si la minería genera más, una parte mayor debería quedarse en el territorio.

Pero lo que terminó marcando la intervención no fue el proyecto en sí, sino el tono. Jara describió una provincia golpeada por la falta de empleo, con familias que empiezan a desprenderse de lo que tienen para poder sostenerse o directamente irse. En ese marco, lanzó una frase que atravesó el recinto y quedó resonando: la crisis ya no es una discusión, es una realidad que se vive en cada barrio.

Lejos de quedarse en el diagnóstico, el diputado planteó una idea concreta: utilizar parte de la renta minera para financiar puestos de trabajo y capacitación. Habló de números, de producción y de lo que, a su entender, sería un esfuerzo mínimo para las empresas frente al impacto que podría tener en la economía local.

Sin embargo, el trasfondo político de la propuesta es lo que empieza a generar ruido. Porque el proyecto no surge de manera aislada. Se inscribe dentro de una línea que responde al senador José María Carambia, que viene empujando a nivel nacional modificaciones en el esquema de regalías.

Y ahí aparece el contraste.

Mientras el Gobierno provincial viene avanzando con medidas orientadas a reducir la carga impositiva sobre el sector petrolero para incentivar inversiones, desde este espacio se propone aumentar la participación estatal en la actividad minera para redistribuir ingresos.

Dos formas distintas de leer la misma crisis.

Una apuesta a dar beneficios a operadoras. La otra, a capturar más renta para volcarla directamente a la economía local.

En ese cruce, el discurso de Jara deja de ser solo una intervención legislativa para transformarse en una señal política. No explícita, pero cada vez más evidente.

Porque cuando dentro de un mismo esquema empiezan a convivir miradas económicas que van en direcciones diferentes, lo que está en juego ya no es únicamente una medida puntual.

Es la discusión sobre cómo salir de la crisis.

Y en Santa Cruz, esa discusión acaba de empezar a tomar forma dentro del propio oficialismo.