GRASSO: “NINGÚN COMERCIANTE SOBRA”
En medio de un contexto económico cada vez más ajustado y con señales de enfriamiento en el consumo, el intendente de Pablo Grasso volvió a poner el foco en la economía local y en el rol del Estado municipal como sostén. Lo hizo durante la asunción de Mirvois al frente de la Secretaría de Producción, Comercio e Industria, un área que el propio jefe comunal reivindicó como creación de su gestión y pieza clave para apuntalar a comerciantes, pymes y productores.
El acto sirvió también como gesto político de continuidad. Grasso agradeció el trabajo de Moira Lanesan y dejó en claro que, más allá de los cambios de nombres, la estructura sigue en marcha. “Queremos mostrar que hay equipos, que hay gente que continúa y tiene otra impronta”, sostuvo, en un intento de transmitir estabilidad en un escenario donde la economía no da respiro.
Pero el eje del mensaje estuvo puesto en una frase que sintetiza la preocupación de fondo: “Ningún comerciante sobra”. Lejos de una consigna liviana, el intendente planteó que el problema hoy no es el exceso sino la falta: menos inversión, menos consumo y menos circulación de dinero. En ese marco, insistió en la necesidad de que haya “más plata en el bolsillo del trabajador” para que el circuito económico local no se termine de frenar.
El planteo, sin embargo, no se quedó en lo discursivo. Grasso apuntó directamente al contexto nacional y provincial, marcando una tensión que ya es habitual en el esquema político santacruceño. Cuestionó los pedidos de ajuste y reducción impositiva que bajan desde otros niveles del Estado, mientras —según describió— los municipios siguen siendo la primera ventanilla de reclamos: calles, servicios, infraestructura y políticas sociales.
“Todos piden que bajemos impuestos, pero también que arreglemos todo”, deslizó, dejando entrever el dilema financiero que enfrentan las comunas. En ese punto, habló de un “abandono” por parte de Nación y Provincia, y reclamó definiciones concretas sobre qué impuestos se reducirán y cómo se compensará a los sectores más golpeados, especialmente frente al impacto de las tarifas.
Con ese telón de fondo, el intendente cerró con un tono más político que técnico, apelando a la épica de gestión en tiempos adversos. “Siempre nos tocaron las más difíciles”, dijo, convocando a su equipo a redoblar esfuerzos para sostener el crecimiento de la ciudad en un escenario que, lejos de mejorar, parece seguir endureciéndose.