Escuchá WOU RADIO en vivo!

Top
Image Alt

HACÉ LO QUE YO DIGO, NO LO QUE YO HAGO: EL GOBIERNO PREDICA AUSTERIDAD Y MULTIPLICA CARGOS

  /  Locales   /  Ultimas noticias   /  HACÉ LO QUE YO DIGO, NO LO QUE YO HAGO: EL GOBIERNO PREDICA AUSTERIDAD Y MULTIPLICA CARGOS

HACÉ LO QUE YO DIGO, NO LO QUE YO HAGO: EL GOBIERNO PREDICA AUSTERIDAD Y MULTIPLICA CARGOS

Mucho discurso, pocos recursos y contradicciones que no cierran

El gobierno salió a hablar en bloque, con mensaje ordenado y conceptos prolijos. Optimización de recursos, transparencia, hoja de ruta común, planificación a dos años. Todo suena bien. El problema aparece cuando se traduce ese discurso a la práctica.

Porque, dicho sin vueltas, la propuesta hacia los municipios es bastante clara: no va a haber más plata. Lo que habrá son lineamientos, sugerencias técnicas y reuniones de diagnóstico. Una especie de acompañamiento administrativo para aprender a gestionar la escasez.

Mientras tanto, puertas adentro, el propio Estado provincial se mueve en una dirección muy distinta.

El caso del Tribunal de Cuentas expone esa contradicción con crudeza. No se trata solo de los cuatro vocales actuales, sino también de dos nuevas incorporaciones que amplían la estructura y la masa salarial en un momento en el que se habla de ajuste y racionalidad.

Los perfiles de esas designaciones no pasan desapercibidos: una vocal reside en Córdoba; otra es cuñada del diputado Luxen; la restante es la ex ministra de Economía. A eso se suma un dato clave que el discurso oficial evita: el Dr. Mariani, aliado político del gobernador, está en condiciones de jubilarse desde hace años, sigue en funciones y figura entre los funcionarios mejor remunerados del esquema.

Difícil explicar austeridad con ese cuadro.

En paralelo, el Ejecutivo intenta mostrar a Caleta Olivia como ejemplo de gestión. Reuniones periódicas entre los equipos provinciales y el área de Hacienda local, planes de acción a corto y largo plazo, “sinceramiento” de cuentas y asistencia técnica. Todo correcto. El problema es el criterio selectivo.

Porque el gobierno sí transfirió fondos para que algunos municipios puedan pagar compromisos sensibles, como los aguinaldos. Pero no a todos. Río Gallegos, por ejemplo, quedó afuera de esa ayuda. Y cuando la asistencia se distribuye de manera desigual, el discurso técnico pierde neutralidad y se vuelve político.

La fórmula se repite:
diagnóstico para algunos, recursos para otros;
ajuste en el discurso, expansión en la estructura;
transparencia declamada, decisiones que no se explican.

Desde el Ejecutivo se sostiene que la Provincia pone a disposición todas las herramientas técnicas y que la decisión final recae en los intendentes. Una frase elegante para correrse del costo político sin resignar control.

Pero hay algo que el gobierno parece olvidar: no se puede pedir orden hacia afuera sin mostrar coherencia hacia adentro. Cuando el mensaje habla de eficiencia y la realidad muestra cargos nuevos, sueldos altos y criterios discrecionales, el problema ya no es de comunicación.

Es de credibilidad.