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FUMIGACIONES PREVENTIVAS EN EL VACIADERO

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FUMIGACIONES PREVENTIVAS EN EL VACIADERO

Refuerzan fumigaciones en el vaciadero para frenar la proliferación de moscas


El Municipio de Río Gallegos intensificó las fumigaciones preventivas en el vaciadero con el objetivo de interrumpir el ciclo reproductivo de las moscas. Los trabajos se realizan tres veces por semana y forman parte de un plan anual que busca evitar brotes durante el verano.

El Municipio de Río Gallegos informó que continúa con las tareas de fumigación preventiva en el vaciadero local, una medida que se implementa cada verano para controlar la presencia de moscas en distintos sectores de la ciudad.

Los trabajos se ejecutan tres veces por semana y se concentran principalmente en áreas específicas del predio, como el sector de la planta de reciclado y zonas aledañas.

El director de Gestión Ambiental, Ezequiel Acevedo, explicó que el ciclo completo del insecto —desde el huevo hasta el estado adulto— tiene una duración aproximada de 15 días, por lo que es fundamental sostener la aplicación de químicos en períodos continuos.

“La fumigación es preventiva para evitar que los huevos evolucionen y la mosca llegue a su estado adulto”, señaló el funcionario.

Acevedo agregó que durante el año se mantuvo el calendario de aplicación previsto, un aspecto clave para evitar situaciones registradas en temporadas anteriores.

Recomendaciones para los vecinos

Además de las tareas oficiales, las autoridades remarcaron la importancia de la colaboración comunitaria, especialmente durante los meses de más calor.

Se sugiere:

  • Mantener limpios los canastos de basura

  • Cortar el césped

  • Limpiar patios y veredas

  • Disponer los residuos correctamente

  • Vaciar recipientes con agua acumulada

  • Evitar materia orgánica expuesta

Según Acevedo, estas acciones reducen la posibilidad de que se generen ambientes propicios para la oviposición y el desarrollo del insecto.


El control de moscas se vuelve especialmente sensible en verano, cuando las altas temperaturas aceleran los procesos biológicos del insecto y obligan a reforzar estrategias sanitarias y ambientales.