CÍRCULO ROJO
Alguien que sabe nos dijo…
Que el malestar en la fuerza ya no es un murmullo: es un clima. Salarios que no alcanzan, patrulleros que faltan, chalecos que escasean y una sensación creciente de abandono. En la calle, los efectivos sienten que la responsabilidad es toda de ellos y el respaldo, de nadie. Cuando la inseguridad aumenta y el Estado no acompaña con recursos, el mensaje interno es simple: “estamos solos”.
Se comenta en voz baja…
Que mientras la provincia acumula tensión social —Policía en alerta, docentes reclamando, salud al límite— el Gobierno parece más concentrado en la puesta en escena que en la gestión. Fotos productivas, recorridas temáticas, disfraces sectoriales. Mucha utilería, poca solución estructural. Gobernar no es coleccionar roles, es ordenar prioridades. Y hoy las prioridades están desordenadas. Que el gobernador prefiere completar la colección de Playmobil: un día minero, otro carpintero, después granjero, bombero… todo muy versátil, todo muy productivo en la foto. Gobernador, lo que se dice gobernador —el que enfrenta conflictos, ordena prioridades y da respuestas— parece ser el muñeco que todavía no apareció en la caja.
Corre por los pasillos que…
El diputado Españón no renunció. O al menos nadie vio la renuncia firmada. Lo que sí circula es otra versión: al ex presidente del bloque lo apuraron, lo dejaron sin respaldo y le soltaron la mano en las causas que acumuló . Porque nada cambió en los expedientes. Lo que cambió fue la urgencia política. Que hubo un llamado clave. Que del otro lado de la línea alguien que “maneja los hilos legales del Gobernador” dejó un mensaje elegante pero contundente: sin renuncia, no hay defensa. Entre líneas, la advertencia fue clara. Y cuando no sobran recursos para pagar un penalista propio, las opciones se achican. Ahora queda claro que cuando el frente policial, docente comienza a arder, siempre conviene generar otra conversación. Manual clásico: distraer para descomprimir.
El dato del Círculo Rojo…
De a poco empieza a destaparse la olla en Educación. Puntajes, cursos, certificaciones que daban ventajas en los listados y que ahora empiezan a quedar bajo la lupa. Mucho papel con sello, pero poco control real. Y cuando el sistema de puntaje tambalea, no es solo un escándalo administrativo: es la credibilidad de todo el esquema lo que queda en discusión.
Mientras tanto, la provincia cruje.
La Policía advierte.
Los docentes reclaman.
Salud sigue en tensión.