LA LEGISLATURA VALIDA AL TRIBUNAL ORIGINAL Y DEJA EN SILENCIO A LOS JUECES “BLUE”
En política las contradicciones casi nunca llegan con aviso. Aparecen en los detalles, en los trámites, en decisiones administrativas que parecen rutinarias pero terminan diciendo mucho más de lo que se explica en público.
Eso es lo que ocurre hoy en la Legislatura de Santa Cruz.
La Cámara acepta los diplomas emitidos por el Tribunal Electoral Permanente para los diputados provinciales electos, entre ellos Segundo Abelardo Santana y Luis Alberto Gallardo, del lema Por Santa Cruz. A primera vista, el acto forma parte de la normalidad institucional que sigue a cualquier proceso electoral.
Sin embargo, hay un detalle que cambia completamente la lectura política del episodio.
Los diplomas están firmados únicamente por los vocales originales del tribunal.
No aparecen las firmas de los cuatro jueces incorporados en medio de la disputa política que el gobierno de Claudio Vidal impulsa desde hace meses.
Solo firman los originales.
Y la Legislatura los acepta.
Ese gesto, aparentemente administrativo, tiene una carga institucional evidente. Porque al reconocer la validez de esos diplomas, la Cámara está reconociendo también la autoridad del tribunal que los emitió. Dicho de otra manera: está validando decisiones firmadas exclusivamente por los vocales históricos del organismo.
El dato no es menor si se recuerda el argumento que el propio oficialismo sostiene durante meses. Desde el gobierno se insiste en que el tribunal está incompleto, que necesita ampliarse y que su legitimidad depende de la incorporación de nuevos jueces.
Pero hoy la Legislatura resuelve esa discusión de la forma más silenciosa posible.
Acepta diplomas firmados sin ellos.
El episodio ocurre además en un contexto político particular. El gobernador Claudio Vidal se encuentra en Estados Unidos, mientras que el vicegobernador Fabián Leguizamón está fuera de la provincia. Con ambos ausentes, la sesión quedó bajo la presidencia de la diputada Rocío García, vicepresidenta segunda del cuerpo.
Un dato que, en otras circunstancias, pasaría casi desapercibido. Pero hoy tiene un peso político específico. Su designación en ese cargo ya genera tensiones dentro de Unión por la Patria, especialmente con Pablo Grasso, que cuestiona el acercamiento de un sector de la Campora al gobierno provincial y a Daniel Peralta.
En ese marco, la sesión de hoy se desarrollo bajo un clima tenso y agitado, donde los gremios si hicieron sentir en rechazo del proyecto de Ley que deja sin paritaria salarial a los trabjadores de la adminsitracion pública .
Mientras tanto, el sector “blue” todavía puede seguir cuestionando al tribunal en el terreno discursivo. Ese margen político siempre existe.
Pero desde hoy aparece un problema difícil de esquivar.
Porque el propio Poder Legislativo deja una señal concreta.
El tribunal que el gobierno cuestiona es el mismo que termina firmando los diplomas que la Legislatura reconoce como válidos.
Y en política —como en derecho— hay una regla sencilla.
Lo que se acepta siempre tiene consecuencias.