Escuchá WOU RADIO en vivo!

Top
Image Alt

CUANDO EL RELATO NO ALCANZA: VIDAL SALE A BUSCAR RESPALDO EN POLKE Y LAS CÁMARAS EMPRESARIAS

  /  Política   /  CUANDO EL RELATO NO ALCANZA: VIDAL SALE A BUSCAR RESPALDO EN POLKE Y LAS CÁMARAS EMPRESARIAS

CUANDO EL RELATO NO ALCANZA: VIDAL SALE A BUSCAR RESPALDO EN POLKE Y LAS CÁMARAS EMPRESARIAS

EL EMPRESARIO QUE AYER ERA PARTE DEL PROBLEMA, HOY ES LA FOTO QUE NECESITA EL GOBIERNO

No hace mucho tiempo, desde el propio discurso oficial se apuntaba contra los “empresarios prebendarios”, los sectores “privilegiados” y los supuestos responsables de décadas de atraso en Santa Cruz. Claudio Vidal construyó buena parte de su relato político enfrentándose justamente a ese círculo rojo que prometía terminar. Pero algo cambió. O quizás no cambió nada y simplemente llegó el momento donde la realidad económica empezó a pesar más que el relato.

Ahora, en plena avanzada por el polémico empréstito de 600 millones de dólares, el gobierno provincial salió desesperadamente a buscar validación. Y la foto elegida no fue con docentes, médicos, comerciantes chicos ni trabajadores estatales que siguen reclamando salarios dignos. La foto fue con cámaras empresarias. Y entre ellas, reaparece un apellido conocido: Polke.

Sí. El mismo empresario al que durante años se lo señaló como símbolo de una Santa Cruz de privilegios, contratos y vínculos con el poder. El mismo sector empresarial que el vidalismo necesitó demonizar para construir identidad política. Hoy vuelve reciclado en “respaldo institucional”.

La publicación oficial intenta mostrar consenso. Habla de “financiamiento estratégico”, “infraestructura”, “reactivación” y “desarrollo”. Mucho título grande, mucha palabra marketinera y poca precisión concreta. Porque mientras se habla de un endeudamiento histórico, todavía nadie explicó con claridad cuáles serán las obras, cómo se ejecutarán, qué plazos existen, qué garantías habrá, cuánto terminará pagando Santa Cruz y cuál es el verdadero riesgo financiero de comprometer a la provincia por décadas.

La escena deja además una contradicción incómoda: el gobierno que llegó prometiendo romper con la vieja política termina buscando legitimidad exactamente en los actores que antes utilizaba como enemigo discursivo. Cuando el ajuste aprieta, las cajas no alcanzan y la gestión necesita mostrar “apoyo”, aparecen los viejos conocidos de siempre alrededor de la mesa.

La pregunta empieza a crecer en los pasillos políticos y empresariales: si este empréstito es tan extraordinario y transformador como dicen… ¿por qué todavía no muestran el plan completo? ¿Y por qué el gobierno necesita recurrir justamente a aquellos a quienes antes acusaba de ser parte del problema para intentar convencer a la sociedad?