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EN PLENA CRISIS, EL GOBIERNO ENTREGA LA CÚPULA POLICIAL

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EN PLENA CRISIS, EL GOBIERNO ENTREGA LA CÚPULA POLICIAL

Cambian los jefes de Policía, pero los sueldos siguen igual. Dentro de la fuerza crece una teoría cada vez más fuerte: la cúpula cayó para proteger al verdadero responsable político de la crisis. El nombre que todos señalan es el del ministro Pedro Prodromos.

No fue una decisión administrativa. Fue una decisión política.

Mientras miles de efectivos reclaman salarios que ya no alcanzan para llegar a fin de mes, el Gobierno provincial decidió avanzar con cambios en la cúpula policial. La lectura que hacen muchos dentro de la fuerza es contundente: el ministro de Seguridad, Pedro Prodromos, busca despegarse de una crisis que él mismo administró durante meses sin encontrar respuestas.

Los nombres que suenan para conducir la Policía de Santa Cruz son los de Gutiérrez y Poblete. Ambos tienen trayectoria dentro de la institución, pero fundamentalmente vinculada a áreas administrativas, tecnológicas y burocráticas. La crítica que se escucha en los pasillos policiales es siempre la misma: “no son hombres de calle”.

Pero el problema para la tropa no son los nombres.

El problema es que los salarios siguen siendo los mismos.

En las últimas semanas la protesta policial creció en toda la provincia, impulsada por efectivos que denuncian ingresos insuficientes, jornadas agotadoras y una conducción política desconectada de la realidad que vive el personal. En ese contexto, el reemplazo de algunos jefes aparece más como una maniobra para contener el desgaste que como una solución real al conflicto.

Dentro de la fuerza hay quienes sostienen que los cambios buscan encontrar responsables internos de una crisis cuyo origen está mucho más arriba. Porque los jefes no fijan salarios, no definen presupuestos y tampoco negocian aumentos. Esas decisiones se toman en los despachos políticos.

Por eso, mientras se anuncian nuevas autoridades, la pregunta sigue siendo incómoda para el Gobierno: si el reclamo es salarial, ¿por qué caen los jefes policiales y no los funcionarios que durante meses ignoraron las advertencias?

La sensación que empieza a crecer entre los efectivos es que la cúpula policial terminó funcionando como fusible. Un fusible necesario para evitar que el costo político de la crisis llegue al despacho donde realmente se toman las decisiones.